Una colposcopia es un procedimiento que se usa para poder observar el cuello uterino. Es una forma rápida y fácil de detectar cambios en las células de esa parte, que pueden convertirse en cáncer de los órganos reproductivos.

Durante una colposcopia, un médico cepilla el cuello uterino con una solución conocida como ácido acético que hace que las células anormales se vuelvan blancas. Se usa un filtro que emite una luz de color sobre su tejido. Esto puede resaltar cambios en los vasos sanguíneos que pueden desarrollarse como resultado de cambios precancerosos en el tejido.

¿Cuándo te pueden pedir este examen? Regularmente cuando se realiza un check up rutinario, el médico puede ordenarlo si muestras alguna anomalía física. Puede ser que sea porque:

Sospechas de tener VPH (verrugas vaginales)

Sangrado inexplicable

Inflamación en el cérvix

Crecimiento de pólipos

Fuertes dolores o cólicos

Antes del examen se debe vaciar la vejiga, los intestinos y no estar menstruando. Se recomienda no bañarse con duchas vaginales y no tener relaciones sexuales durante 24 horas. Las indicaciones especificas para cada paso, las tiene que dar el especialista al agendar la cita. Debes informar si estás embarazada, eres alérgica a algún medicamento, etc.

Los resultados ayudarán a determinar si necesitas pruebas o tratamiento adicionales. Si los resultados no muestran anormalidades, tu médico puede recomendar pruebas adicionales para ver por qué la prueba de Papanicolaou fue anormal.

Llama al experto en el tema: Dr. Rubén Navarro Torres.